El Indio Gómez se llevó sus gambetas y pasó a ser leyenda

Será leyenda. A los 66 años, falleció este martes Omar Hugo Gómez, que estaba internado en el Hospital El Cruce en la Unidad de Terapia Intensiva desde hacía dos semanas, tras haberse contagiado coronavirus.
En septiembre de 2018, en el mismo hospital había recibido un doble trasplante de hígado y riñones.

El Indio Gómez fue el máximo ídolo futbolístico del Quilmes Atlético Club y el que más títulos ganó con esa camiseta.
Tuvo una actuación destacada en el equipo sensación que ascendió a Primera División en 1975 y que quedó en el recuerdo del hincha.

Formó parte del Cervecero que logró el campeonato Metropolitano 1978, en una recordada definición con Boca, al que superó en la última fecha y por apenas un punto, luego de un recordado triunfo 3-2 sobre Rosario Central en Arroyito.
En uno de sus regresos al club formó parte del plantel de la temporada 1986/87 que salió Campeón de Primera B.
El Indio Gómez completó 280 partidos en sus tres etapas en Quilmes y marcó 49 goles.

Además, jugó en Newell’s (1979, 10 partidos, 3 goles) y Defensa y Justicia (B Nacional 86/87, 36 partidos, un gol).
En el exterior jugó en Guaraní de Paraguay y Dallas Tornado de Estados Unidos, jugando al novedoso fútbol indoor.

El querido Indio poco antes de contraer coronavirus fue designado como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Quilmes y pudo tener su partido homenaje en Centenario, en diciembre de 2019.

El Nene, como también se lo apodaba en el Mundo Quilmes, quedará inmortalizado por haber sido el primer futbolista que utilizó botines de color blanco.

También por haber bajado en un helicóptero para jugar ante Deportivo Merlo en el viejo estadio Centenario y formar así parte de los festejos por el ascenso a la B Nacional.
Quedará registrado en cada gambeta que se haga o cuando alguno la intente bajando su puño y metiéndolo para adentro mientras eluda a un defensor.

Además, quedará para siempre su nombre en la cabecera del estadio Centenario.
Pero sobre todas las cosas permanecerá grabado por siempre en el corazón del hincha Cervecero.