
Una serie de procedimientos policiales culminó con la desarticulación de una organización narcocriminal que operaba activamente en las localidades de Quilmes y Bernal, en el marco de una investigación que se extendió durante un año. El operativo, que incluyó nueve allanamientos simultáneos, permitió el secuestro de una importante cantidad de estupefacientes, armas de fuego, divisas y diversos elementos vinculados a la logística delictiva en el conurbano sur.













