
La carrera fue impulsada por el Municipio de Avellaneda, a través de la Secretaría de Deportes y el Consejo Municipal de Ambiente, junto con el CEAMSE.

El Cervecero encontró rápido el gol a partir de una clara mano de un jugador de Güemes dentro del área, que el árbitro sancionó penal y Lavezzi se hizo cargo de la ejecución y puso al local en ventaja.
A pesar de la ventaja Quilmes la pasó mal y de hecho a la vista le anularon dos goles, bien anulados por cierto.
Cuando el partido se encaminaba hacia el cierre, apareció Gonzalo Vega para sentenciar la historia y establecer el 2-0. El festejo fue un desahogo para todo Quilmes, que consiguió una victoria necesaria para despegarse del fondo y recuperar algo de aire en la recta final del campeonato.














